domingo, 24 de enero de 2016

Quirós y Epele

Pienso en la tristeza de Asef Bichilani. Fue el de la idea: adquirir la casa natal de Bernardo Cesáreo de Quirós y fundarla museo. Contó con ayuda de mucha gente, entre ellas el Maestro Roberto Epele (1904-1960), que fue el primer presidente de la Comisión Pro Museo. La gente de Gualeguay donó dinero y se compró la casa. Una maravilla, sí, apuntaba a maravilla. Pero claro, la perfección no existe, y a veces la hilacha de la imposibilidad hace doble pata ancha en el paisaje.
Hubo un homenaje de Gualeguay para Quirós (1879-1968), un hijo notable. Celia Epele tiene mucho que decir sobre diversos “sucedidos” en relación al sueño de la casa museo y al homenaje de 1953. Su libro “Roberto Epele ¿Interrogante o Respuesta?” (2003) guarda sustanciosa información.
Celia avisa a poco de andar el libro: “(…) Habría que hablar del Epele del homenaje a Cesáreo Bernaldo de Quirós para Gualeguay, porque todos los deseos y los hechos del entorno no fueron positivos”.
En el capítulo “Vínculos de Epele con Quirós” anota: “(…) Desde su subjetividad la redactora siente que en el entrelazarse de hechos no muy positivos o quizá con escondida mezquindad, escondida a veces aún para los que la albergaban, o quizá simplemente indiferencia o valoración neutra o negativa del hecho, se pusieron muchos obstáculos para la concreción que terminó con la aniquilación de la Casa natal del Artista hermano de los gualeguayenses cuando todo estaba casi al final del camino para llegar a lo buscado, a pesar de que muchos actuaron en buena ley no bastó. Y así se dio el golpe de gracia a lo que era de todos y para todos. (…) Lo importante es lo sustantivo, no lo adjetivo. Quizá, lo que pasa a veces es que nos sentimos ‘sustantivos’ en vez de lo que realmente somos ‘adjetivos’”.
Misterios amanecen en la historia de la casa natal. La idea motora fue de Asef Bichilani. Epele se suma, se apasiona -para variar- con el proyecto. Dijo Epele en la reunión previa al homenaje que Gualeguay le dispensara a Quirós en 1953: “(…) se ha promovido en Gualeguay con el apoyo de toda la población un movimiento cuya finalidad es constituir un museo dedicado al maestro Cesáreo Bernaldo de Quirós”.
Celia consigna una comunicación de Quirós: “(…) El presidente de la Comisión de Homenaje don Roberto Epele recibió el 2 de enero de 1951 el telegrama que le dirigiera y que conservado leemos. Dice ‘Por su intermedio agradezco a todos los firmantes el anuncio de ese hecho insólito entre nosotros, obra de nuestro pueblo que ha sabido convertir esos viejos muros por vía del amor en un canto perenne al arte’”.
Cesáreo Bernaldo de Quirós
El 21 de diciembre de 1951 la propiedad fue inscripta en el registro. Se había logrado el objetivo de compra: ¡Salud, Gualeguay!
Aclara Celia Epele: “Mientras la casa fue posesión de la Comisión fueron pagados los impuestos. Llegó un momento en que los pagaba Epele como lo demuestran los recibos que recibió su familia y están guardados. Todo su peculio provenía de lo producido por sus clases a alumnos particulares”. Un dato más: la casa le había costado al pueblo 25.000 pesos, y un resto de 4.000 fue saldado con un crédito, que en su mayor parte canceló el propio Epele.
Quirós envía un texto a Epele (9/6/ 1953). El homenaje será el 13 de junio. Pide Quirós que dicho documento: ‘Por qué visita Quirós a Gualeguay’, sea leído en la oportunidad y que se lo difunda en la provincia: “(…) Quirós va a Gualeguay con la serenidad que caracteriza, aunque sea en parte, el cumplimiento de un deber. Quirós va a Gualeguay, pueblo de su nacimiento, y del nacimiento de sus sueños, a rendir cuentas de toda una extensa vida, mediante una serie de cuadros que constituyen algo así como el documento que certifica su lealtad y su amor al lugar de origen. Quirós va a Gualeguay a presentar una muestra de pintura inspirada y plasmada enteramente en temas entrerrianos, razón y origen de su obra. La exposición de Quirós es para Quirós y para su pueblo, el motivo fundamental de este alborozo”. En otro tramo afirma: “(…) Al volver con el recuerdo a mis años de niño y mientras corro por esos caminos del puente, al ardor de la siesta y con mis zapatos blancos de polvo, levanto los ojos hacia ese mismo cielo donde antaño los pensamientos paternos se diluían como fugaces bandadas de pájaros, y encuentro ahora reflejadas en nítidas sentencias: ‘Nadie sabrá leer en tu sangre como los de tu propia sangre’”.
El 14 de junio de 1953 se inaugura simbólicamente la casa/museo. Mucho se habrá hablado y prometido en esos días felices. Epele despidió a la visita: “(…) Maestro Quirós: Cuando sobre nuestro suelo natal, que tanto amaste, el sol baje hasta el trópico del Sur y sea el estío, te recordaremos en la naturaleza y la raza bravías que creaste y daremos gracias a Dios porque no desfalleciste”.
Quirós, agradecido con el Maestro Epele (4/7/1953): “(…) Me acerca también a usted el anhelo de ser útil a su obra humanitaria, esa que con su propio sacrificio realiza en favor de los niños desamparados y que está reivindicando para una mañana feliz. Es un aporte ínfimo el que pongo a disposición de su colegio, dejando a su criterio la forma de convertirlo en eficiente colaboración. Consiste dicha contribución en una de las telas expuestas en el Club Social de Gualeguay, la titulada ‘Como los Navíos’, tela en la que he querido expresar el drama del hombre desamparado en medio de la solitaria e ilimitada llanura pampeana”.
Maestro Epele por Lydia Tchira
La felicidad es un arte efímero afirma este cronista, y esta historia lo prueba. ¿Qué ocurrió con el sueño? Comprada en 1951, la casa empieza a morir con ganas. ¿Es posible que nada se haya hecho entre 1951 y 1965? El 15 de febrero de 1965 la asamblea de la Comisión Pro Museo le pide al Dr. Santos Velázquez, diputado provincial y presidente de la Comisión, que gestione el paso a la provincia. El 21 de octubre de 1967 se resuelve la disolución de la Comisión Pro Museo. El 4 de mayo de 1970 se firma el acta de traspaso a la provincia. Junto a la casa, pasaron a la provincia otros bienes, entre ellos dinero, obras de arte de Enrique Petre, Antonia Griselía de Albarenque, un facón de plata donado por Edmundo Caliani, y maderas con las que se armaron los bastidores para la muestra de 1953.
Decía Quirós en carta a Velázquez (14/1/1963): “Estimado compatriota: agradeciendo sus últimas informaciones del 4 del cte. mes, sobre el viejo anhelo popular de construir el museo artístico local que honre mi obra y lleve mi nombre, cumplo en dejar expresa constancia que efectivamente, he donado para dicho Museo en formación la tela “Hombres de Lazo”, de la que soy autor, en ocasión del acto fundamental de 1953; tela que está en depósito y al público en el Club Social de Gualeguay a la espera de que la Comisión ‘Pro Museo’ concrete definitivamente y materialice la instalación en mi casa paterna de ese museo. Aprovecho para saludar en Usted a los integrantes que lo acompañan con mis cordiales afectos”. A Quirós se le había terminado la felicidad. El cuadro, desde hace más de 60 años, me confirma la amiga Zélika Alarcón, permanece en el Club Social.
En 1983, en el diario “La Prensa” de Buenos Aires, Roberto Guiglioni, gualeyo, publicó la nota: “La casa natal de Quirós en el olvido”.
Una hermana del Maestro Epele, María Josefa Epele de Pundank, repitió reclamos durante años sin lograr que la provincia cumpliera con lo prometido: la realidad de la casa/museo.
Escribí en una nota anterior sobre el tema: “Pienso en la desilusión que Asef Bichilani arrastró hasta su muerte en 1988. Quirós, su amigo, ya muerto y sin la casa/museo en su pago chico. Imagino a Asef, en el lugar oscuro en el que pintaba, releyendo a través de los años la carta, la felicidad de Quirós”.
La casa natal terminó de morir a la vista de los gualeyos a los que no los ganó la indiferencia, es esta una palabrita que aparece y aparece entre gualeyos que ya son buenos fantasmas y gualeyos que todavía andan la ciudad. A tener en cuenta, en todas las épocas, los indiferentes fueron y son mayoría. Está la feliz resistencia de los memoriosos.

Me contó el arquitecto Oscar Daneri que la casa se demolió en 1986, porque volvió a manos de la municipalidad, y que luego fue baldío el solar, y que luego, durante la intendencia de Jodor, se levantó la Casa de la Cultura Museo Quirós, inaugurada en 2009. Apenas parecida su fachada a la de aquella que fuera la convocante del sueño. Bueno sería, me digo, que en este lugar, el único posible, se trabajara para definitivamente acentuar la presencia de Quirós. Darle la mano al fantasma amigo, invitarlo, luego del horror, para que vuelva a casa. Que los fantasmas de Quirós, Bichilani y Epele tengan un respiro en su pena.
Casa de la Cultura Museo Quirós

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